Las sesiones de mi último entrevistado, cuentan, trasmiten, como si de cine se tratase, pero la realidad, supera la ficción. Un éxito inmediato, en un flechazo, es algo idílico, al igual que lo es ser dj para muchos en la actualidad. El malagueño Javier García, conocido como Dj FAZE, conectó con la kizomba rápidamente y se ha convertido en la “joven promesa” para muchos. Pero, pocos saben, de la larga y exitosa trayectoria profesional que lleva a sus espaldas con la música electrónica, desde marzo de 1997. Empezó a pinchar con 20 años, y ha vivido de la música bastante tiempo, compartiendo cabina con deejays de renombre.
El pasado miércoles, la entrevista se llevó a cabo en directo con un nuevo formato, a través de Facebook. Considero que hay que innovar, probar, fallar y volverlo a intentar, hasta ofrecer calidad, en todo lo que se haga en la vida. A veces se gana, y otras se pierde, pero entrevistando a alguien como Javi, nada podía salir mal. El dj del momento, así me refería a él cuando le propuse la entrevista. Aunque recibí un rotundo y simpatiquísimo sí, me preguntó por qué él, y no otro más consagrado en la kizomba. Y es que, aunque no lo crea, él es noticia, por su imprevista y gran aceptación entre el público, además, porque no tiene que ser fácil retomar las cabinas de dj pero con un estilo musical tan diferente.

¿Es un dj un artista?
Es cualquier persona que sea capaz de trasmitir cosas a los demás, haciendo lo que haga, no solamente con la música. Mi idea es esa, trasmitir una cosa u otra dependiendo del estilo. Felicidad, emoción, diversión… si llega, el objetivo está conseguido.
Ser dj es un sueño para muchos, quizás, de las profesiones más deseadas en la actualidad, pero… ¿Hay que nacer con ese don o cualquiera puede hacerlo con formación?
Está claro que todas las personas nacen con unos dones, unas virtudes, unas limitaciones… cada profesión requiere sus requisitos. Hay personas que, por cualidades físicas o psíquicas, se pueden dedicar a unas cosas, y otras que no. Para dedicarse a la música, hace falta tener oído musical, pero obviamente, la formación es importante, y ayuda a convertirse en un gran artista. Además, las tecnologías de hoy en día, ayudan, lo ponen más fácil que cuando solo había dos discos de vinilo y una mesa.
¿A qué se debe tu rápido éxito en el entorno de la kizomba?
No lo sé. Yo trabajo como lo siento, e imagino, que lo que hago, gusta. La música para mí, no es algo vocacional, sino pasional. Pincho lo que me gusta y lo que me trasmite. Es cierto que me siento muy aceptado desde muy al principio, para el poco tiempo que llevo, estoy encantado. Supongo que tener una base técnica de muchos años, ayuda a enfocar este tipo de música. Una cosa es saber mezclar y otra cosa saber lo que cada estilo requiere. La base técnica me ha ayudado a coger el concepto, aunque tengo que seguir aprendiendo mucho.
El trabajo que hay detrás de un artista no se ve. Son muchas horas de entrenamiento, formación, ahora, hay cursos de dj, pero antes era en casa pinchando… Detrás de subirse a una cabina hay muchos trabajo, al igual que un bailarín cuando da un taller. Cuando empecé a pinchar no había nada, antes eran horas y horas, soy muy cabezón y muy perfeccionista hasta que aprendí. La gente que va a un evento, quieren buena música y que se pinche bien, pero hay veces que fallan cosas, y hay que trabajar contra ciertos elementos con los que no contabas, ahí es importante sacar técnica e imaginación para salir del paso.









En este mes de mayo, el filipino Michael Galvante, conocido en el mundo de la fotografía como Mgibias, contactó conmigo para proponerme esa sesión que no se llevó a cabo hace años, pero en esta ocasión, de forma online. Actualmente, ya no vive en Madrid, se mudó a California, pero los kilómetros no fueron excusa ¡La globalización es lo que tiene! Es un fotógrafo al que le encanta viajar, con mucho estilo propio. Empezó en 2012, y aunque especializado en moda, ha cubierto bodas y eventos diversos, gastronómicos y deportivos. Ha sido premiado varios años consecutivos en Roma, y en una ocasión, en España. 








